Cuando la lactancia deja de doler

Nunca me imaginé que la lactancia pudiera dar tanta satisfacción.

Después de pasar por todas las etapas habidas y por haber en estos dos meses y medio de lactancia materna exclusiva, he de decir que sí, que llega un momento en el que la lactancia deja de doler y se vuelve placentera, hasta el punto, de ser el mejor momento de mi día, bueno, ese momento y cuando consigo una ducha relajante de al menos 10 minutos, esto último está muy cotizado.

Después de la operación del absceso la recuperación fue un rollo total, durante 3 semanas estuve tomando antibiótico(sí se puede tomar antibiótico en la lactancia, más abajo os muestro una herramienta indispensable para la LME y avalada por profesionales del sector de todo el mundo), cada dos dias tenía que ir al enfermero para las curas del drenaje que me dejaron, y la verdad es que es un rollo total, pero ya pasó, y a partir de ese momento mi vida cambió.

Al rededor de las 7 semanas hubo un cambio muy importante en mi lactancia, superamos con éxito la crisis de las 6-7 semanas.

Para explicar un poco qué tipo de “crisis” es, me remito a la información que aparece  en la app LactApp, la cual utilizo mucho para consultar dudas acerca de mi LME.

Pues bien, en este tipo de crisis, el bebe está muy inquieto en algunas tomas, sobretodo las de la tarde, es como si tuviera molestias y no deja de moverse, de arquear la espalda o incluso de tirar del pezon, esto es debido a un cambio en la producción de leche, durante unos días, a veces hasta una semana, la leche se puede volver algo más salada, por lo que el bebe la nota distinta y parece que no les guste, pero tranquilidad, porque no pasa nada, hay que tener paciencia y seguir poniendo al pecho, es un proceso transitorio y necesario en toda LME.

Si necesitáis más información os dejo el link siguiente : http://apps.lactapp.es/respuesta/AB-AD18

Nosotros gracias a esta app, y a la respuesta que nos dio más arriba, conseguimos superarla con éxito, digo con éxito, porque prácticamente no nos enteramos, y no porque el pequeño no se quejase, pero es que es un tragón de mucho cuidado y no le afectó en exceso el cambio de sabor, ademas, con el segundo hijo la situación es distinta y yo estoy mucho más tranquila a las cosas que le puedan pasar al peque.

Al rededor de los dos meses la situación cambió radicalmente, una vez superada la crisis de las 6-7 semanas, la lactancia dejó de doler y se convirtió en una experiencia gratificante, el pecho dejó de llenarse cuál vaca lechera cuando me venía la subida, y pasó a ser más blandito, eso ayudó mucho a la postura de agarre, e incluso a dormir en una postura más cómoda.

Empezaron unos momentos únicos que nunca había vivido, hasta ese momento mi lactancia era un modo de alimentar al bebé, con dolor cuando se agarraba y de notar la succión intensamente, y ahora se había convertido en un cosquilleo súper agradable y muy placentero, ya no sentía que mi pecho solo servía para alimentar, sentía que además de alimentarlo, a él le gustaba tenerme tan cerca.

Ahora me sonríe y a continuación sigue mamando, con su mirada intensa me dice que me quiere y que lo estoy haciendo muy bien, los dos tirados en la mecedora disfrutamos de cada momento, sin prisas, regalándonos este tiempo que estamos pasando juntos.

Ahora sí que entiendo a las madres que continúan la lactancia tantos meses, porque es un momento tan mágico y bonito que no quiero que termine cuando empiece a trabajar, así que ya me estoy planteando seguir con la lactancia aún trabajando, así que me pondré a investigar cómo puedo compaginar el trabajo con la Lactancia, porque este regalo es para toda la vida.
Si necesitáis información de los medicamentos compatibles con la lactancia recomiendo consultar siempre la página:

http://www.e-lactancia.org

Recomendada por médicos y pediatras.

Además también es súper recomendable una guía de lactancia que a mí me está ayudando mucho y que no podéis dejar de leer.

“Un regalo para toda la vida”  del autor Carlos González

Un regalo para toda la vida

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