Bizcocho para Fondant

Hola,

Me encantan los postres y hacer tartas, pero con el poco tiempo que tengo no puedo hacer todas las cosas que me gustaria hacer y aprender.

Aqui os pongo las tartas que he hecho, la receta y como han quedado finalmente.

La verdad es que me relaja mucho hacer tartas y galletas, pero ahora estoy en fase Madre y no puedo dedicar mi tiempo a otra cosa que no sea criar a mi pequeño.

Para una tarta de fondant basica hay muchos tipos de bizcochos, pero a mi el que mas me gustó después de hacer varias tartas es el de Morgana:

http://tartasconmagia.wordpress.com/

Para mis tartas suelo usar la receta de de 5 huevos para que salga lo suficientemente grande para poder poner varias capas de relleno, y queda muy esponjoso a pesar de ser bastante mazacote( para el fondat necesitamos todo lo contrario a esponjosidad)

La receta es la siguiente:

Para 5 huevos:

250 g de mantequilla (yo uso margarina)
250 g de azúcar normal
250 g de harina con levadura (puedes medir la levadura correspondiente a esta cantidad de harina según indique el paquete del fabricante de levadura o puedes usar harina de la que ya lleva levadura, como la de la marca “Bizcochona” que puedes encontrar en muchos comercios)
125 g de harina para repostería sin levadura (la harina normal de toda la vida).

Todos los ingredientes deben de estar a TEMPERATURA AMBIENTE. Eso significa que tienes que sacar con tiempo los huevos y la mantequilla de la nevera. Para medir todo esto utilizo una báscula que compré el IKEA, que tiene precisión de 1 gramo y que también puede medir en onzas y libras (lo cual es una gozada cuando estás utilizando recetas anglosajonas).

Para no ensuciar muchos cacharros, en el bol en el que voy a hacer la masa peso primero la mantequilla. Primero habrá que poner el bol en la báscula y tararla para que marque cero y luego pesamos la mantequilla.

En el mismo cacharro echamos ahora el azúcar. La báscula nos está marcando 250 g de mantequilla y como necesitamos 250 g de azúcar, la taramos y echamos azúcar hasta que la báscula nos marque 250g.

Apartamos el bol con la mantequilla y el azúcar y cogemos otro bol en el que vamos a pesar la harina. Taramos la báscula con él encima y, cuando ya esté a cero, echamos en el bol harina con levadura hasta los 250 g que necesitamos.

Y luego echamos la harina normal. Como necesitamos 125 g y ya teníamos los 250 g de la harina con levadura, añadimos harina normal hasta que la báscula marque 375 g, o directamente taramos la bascula y empezamos desde cero, yo prefiero tarar que eso de las cuentas se me da fatal,  pues junto con los dos huevos que necesitamos, ya tenemos todos los ingredientes pesados y preparados.

Es el momento, si no lo has hecho ya, de encender el horno para que se vaya calentado. Este bizcocho se hornea a 170ºC.

Lo primero que hago es tamizar( embarrar con mantequilla el interior del molde y luego echarle harina para que se pegue dando golpecitos para que caiga el exceso, y unicamente quede una fina capa de harina)  el recipiente donde vamos a meter la mezcla de nuestro bizcocho.

Es momento de utilizar las varillas de la batidora o mezcladora, mi marido el año pasado me regaló una mezcladora de marca blanca y la verdad es que por 50 eur esta genial, muy potente y me hace el apaño muy bien, nada de comprar marcas carisimas de 500 eur, pues lo meteis en la mezcladora o batidora  y a darle a la mezcla hasta que se ponga suave y esponjosa, unos minutos e incrementa bastante su volumen.

Es el momento de ir echando los huevos. Los vamos añadiendo directamente a la masa, uno a uno. Echamos el primero…le damos a las varillas hasta que esté completamente incorporado echamos el segundo…y lo incorporamos bien con las varillas, asi todos.

Llegado a este punto la masa puede tener un aspecto como de estar “cortada”. No os preocupéis, es normal y se arreglará al incorporar la harina, que es lo que nos queda por hacer.

Primero es mejor tamizar la harina, y echamos la levadura en el bol con la harina tamizando todo junto, una vez hecho esto, podemos ir incorporando la harina a la masa. Vamos echando harina tamizada a la masa y la vamos incorporando con las varillas y así hasta terminar con toda la harina. Tendremos una masa muy densa que podremos utilizar tal cual o darle algún sabor antes de meterla en el horno. Puedes simplemente ponerle un poco de canela en polvo a la harina antes de incorporarla a la masa, o añadir un poco de azúcar vainillado al azúcar normal para darle un toque suave a vainilla.

Ya puedes echar la masa en el molde sin que llegue al borde porque en el horno sube y podría salirse.

Este bizcocho tiende a criar “joroba” así que, si puedes, aparte de menear el molde para que la masa se reparta bien, usa el dorso de una cuchara para crear un poco de hueco en el centro.

Ahora mete tu bizcocho al horno que tenías precalentado a 170ºC. El tiempo de cocción dependerá del tiempo que el horno lleve encendido y también del tamaño del bizcocho. No es lo mismo hornear un bizcocho de 6 huevos que unas magdalenas. En cualquier caso, PROCURA NO ABRIR EL HORNO al principio, al menos durante los 20 primeros minutos o la primera media hora.

Este bizcocho es bastante lento de cocción y, dependiendo del tamaño, puede tardar entre 40 y 50 minutos en cocerse. Una vez haya subido y haya pasado al menos media hora (salvo que se trate de muffins o magdalenas, que tardan menos), o 40 minutos y tú veas que más o menos está firme, abre la puerta del horno y pincha el bizcocho con un palo de brocheta o un tester: si sale limpio de masa, es que ya está hecho y si no, déjalo un poco más. Normalmente la joroba es lo que está más crudo. Si la joroba está hecha, el resto también.

Cuando consideres que ya está horneado, saca el bizcocho del horno y deja que se enfríe en el molde. Si lo desmoldas demasiado pronto, se te romperá. No lo rellenes ni lo esculpas hasta que no esté frío del todo. Es mejor incluso dejar pasar un día entero para que se asiente. Lo puedes tapar con plástico de cocina o con papel de aluminio para dejarlo protejidito.

Estos bizcochos aguantan mucho tiempo fuera de la nevera si están bien envueltos en plástico de cocina. Aunque siempre depende de la humedad del sitio en el que vivas y de la temperatura. Pero lo mejor de todo es que SE PUEDEN CONGELAR estupendamente. Así los puedes hacer con mucha antelación y, con sacarlos el día de antes de decorarlos, están casi tan frescos como el primer día. Es más, a veces resulta muy últil haberlos congelado porque mientras están congelados es mucho más fácil darles forma.

Espero que os haya gustado la receta de Morgana, porque es maravillosa, ya hablare de como cubrir con el fondant y las tartas que he hecho con ayuda de mi marido.

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